Pintura
El mundo natural es el puntapié para cada obra de Martín y el exotismo de Japón, su equilibrio, la calma de sus habitantes y sus espacios, están plasmados en la forma de vestir de Enricci, en sus cuadros y son objeto de interminable contacto.
Las obras realizadas con tintas naturales dialogan con esta instalación como registros sensibles del mismo proceso: pigmentos que nacen de la tierra y se expanden sobre la superficie.
No se trata de representar la naturaleza, sino de permitir que sus tiempos, sus manchas y sus imperfecciones construyan la imagen.

