Marisa Pereyra Trevisiol

Pintura

En esta serie pictórica, la emblemática presencia del barco de papel sobre fondos neutros evoca una introspección en la fragilidad humana frente a la inmensidad del entorno. La inclusión de la imagen en llamas sugiere un contrapunto entre la inocencia infantil y la inevitable confrontación con la vulnerabilidad ante el inexorable paso del tiempo y las circunstancias adversas.